Fronteras – Juan José Téllez
26.01.2011 ·
Lejos de poder participar como candidatos, tampoco los inmigrantes lo tendrán fácil a la hora de votar en las próximas elecciones municipales en España. Salvo aquellos que se encuentren ya nacionalizados o cuenten con doble nacionalidad, el resto no podrá tampoco postularse para resultar elegidos en dicha convocatoria. Y no hablamos, por supuesto, de comicios autonómicos o generales.
Esta vez y en virtud de la nueva Ley de Extranjería y de otras normas entre las que figura lo estipulado en la propia Constitución, se ha arbitrado la posibilidad de que puedan acudir a las urnas del próximo mes de mayo en los ayuntamientos españoles aquellos inmigrantes cuyos países de origen cuenten con un acuerdo de reciprocidad que beneficie en similares circunstancias a los españoles emigrados a su vez a dichas naciones. En concreto, el espectro electoral se reduce a Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia, Paraguay, Chile, Cabo Verde, Nueva Zelanda y Noruega. ¿Cómo fijar el criterio de reciprocidad respecto a comunidades de inmigración tan importantes en España como las de Marruecos y China? Cierto es que los españoles residentes en dichos países no pueden acudir a los colegios electorales porque su ley no los permite. Pero, acaso, ¿nuestro criterio de libertad, democracia y sufragio universal coincide con los que están vigentes en el régimen comunista chino o en el de Marruecos, que avanza hacia la democracia plena con una velocidad digna de caracoles? Escasa suerte tiene hasta ahora la campaña “Aquí vivo, aquí voto” que lleva reclamando desde hace años que se amplíe la horquilla del censo electoral a todos los residentes en este país que construimos colectivamente.
Pero, además, en dicha situación de excepcionalidad, figuran también Argentina y Uruguay, cuyas constituciones respectivas reconocen desde hace un mundo el derecho al voto de los extranjeros residentes en dicho territorio, lo que no tendría que suponer, por lo tanto, la necesaria firma de un acuerdo de reciprocidad con España. Dicha redundancia, sin embargo, sí ha sido factible en los casos de Chile y de Perú, donde también se permite votar con ciertas restricciones a los extranjeros con permiso de trabajo y residencia.
Para colmo, el proceso que se ha llevado a cabo para que puedan ejercer su derecho los inmigrantes de los nueve países extracomunitarios llamados a participar en las municipales, también ha sido kafkiano. En primer lugar, los aspirantes a la condición de elector debían inscribirse como tales. ¿Imaginan que los españoles en similares circunstancias tuvieran también que hacerlo? De ser así, en mayo acudirían a las urnas los alcaldes, los alcaldables y sus respectivas familias. Y mucho sería. ¿Por qué se exige dicho trámite a los extranjeros como una nueva zancadilla burocrática a su participación efectiva en este proceso electoral? La desinformación se extendía desde las propias Corporaciones locales a la oficina del Censo Electoral y a las dependencias de Interior y de Inmigración, que carecían en muchos casos de datos fiables para orientar a los interesados.
Además, ese derecho fue escasísimamente publicitado entre la comunidad inmigrante, por lo que muchos de los posibles votantes siguen sin tener idea de que les asiste ese derecho. Para colmo, el plazo para la inscripción, que concluyó el pasado martes y que antes tuvo que ser ampliado durante diez días, vino a coincidir con las vacaciones de Navidad por lo que el número de días laborales se redujo al mínimo. Para colmo, a cada uno de los extranjeros que pretendan decidir quien va a gobernar su pueblo, se le exigía un certificado de residencia, que tarda más de diez días en expedirse tras una cita previa de otros ocho o diez días, más el pago de siete euros por dicho documento. Era tan escandalosa dicha exigencia que finalmente fue eliminada, pero tan sólo veinticuatro horas antes de que expirase el plazo previsto.
¿A quien le interesa que los inmigrantes no voten en las elecciones? No sólo se trataría del ejercicio legítimo de un derecho, sino también de un formidable antídoto contra las organizaciones que pretendieran que los mensajes racistas y xenófobos formase parte del discurso político en la próxima campaña.
Bla,bla,bla…
Las mismas palabras de siempre “Xenófobos” y “Racistas”;no saben decir otra cosa.
Tu preguntas ¿A quien le interesa que los inmigrantes no voten?
Y yo te pregunto a ti:¿A quien le interesa que los inmigrantes sí voten?
[...] This post was mentioned on Twitter by Jacinto Lajas, Paulo de Carvalho. Paulo de Carvalho said: RT @stralunato: ¿Quién teme al voto de los inmigrantes? http://ow.ly/3KFus @phumano [...]
Con 4 millones de parados lo que tienen que hacer los inmigrantes es ir volviendo a sus países en vez de quedarse aquí perjudicando a los trabajadores españoles.
[...] 26.01.2011 – Juan José Téllez Fuente: Periodismo humano [...]
[...] ¿Quién teme al voto de los inmigrantes? [...]
Yo no creo que el voto de las personas migrantes eliminaría racismo y xenofobia, pero si permitiría a una población de 4 millones y mas de personas de ejercer el derecho al voto que es universalmente reconocido como un derecho fundamental para el desarrollo del ser humano. la campana de sensibilizacion que se llevo a cabo para que los migrantes se apuntaran al voto ha sido confusa y mal gestionada, por lo menos donde vivo yo, y ademas ha resultado complicado apuntarse hasta para las personas comunitarias, que tienen un numero importante de personas en España. En respuesta a los comentarios anteriores: quizás no entre en vuestra cabeza, pero las personas extranjeras que viven en “vuestro” país, están aquí bien asentadas tanto cuanto vosotros. Viven aquí, sufren los mismos problemas, pagan los impuestos y enriquecen un país que pero no les da los mismos derechos que a vosotros.
[...] http://tellez.periodismohumano.com/2011/01/26/%C2%BFquien-teme-al-voto-de-los-inmigrantes/ [...]
Está claro a quién no le interesa el voto de los inmigrantes, a las mentes simples y acomodadas de este país que por un lado siguen teniendo miedo a lo distinto, y por otro no entran en cuestionamientos a lo normalizador. Si esto sucediera, señores y señoras, significaría que sus neuronas están en conexión.
Cuando cuestionamos las cosas corremos el riesgo de acabar dándonos cuenta que lo diferente puede mejora nuestra posición de partida.
El voto inmigrante es temido, ¡claro que es temido!, pero siempre desde la ignorancia.
¿Por qué no se trabajan los números de los alemanes e ingleses que están residiendo en las costas andaluzas, no tributan, son jubilados en sus países y la sanidad española les paga las consultas a los médicos y el acceso a los medicamentos como a cualquier español o española, cuando acuden con sus achaques? ¿A lo mejor creemos que ellos cuando llegan a viejos no tienen artrosis, ni reuma, ni necesitan un especialista de riñón? Dejemos de ser mentes simples, ¡por favor!, pensemos en positivo, pensemos en el aporte de alemanes, ingleses, polacos, marroquíes, senegaleses, indios, rusos,…..
O vamos a dejar que dentro de mil años estudien nuestra época y veneren sus aportes culinarios, culturales, económicos,…en los libros (digitales, por supuesto) de Historia.
una persona un voto
Un artículo muy necesario, y más en la prensa cotidiana mayoritaria. Después de leer los comentarios solo pienso: como duele que aun haya ideas tan injustas ancladas en algunas cabezas. Como duele ver la venda de sus ojos.
En la historia d la humanidad siempre ha habido flujos de migración muy importantes y también necesarios; sobretodo para mano de obra, y cada vez más barata, sobretodo si se contratan de ilegalis. ¿No es el destino que les espera al 95% de los immigrantes que llegan a España? Lo que quiero decir es que como en otras mil cosas, la mayoría de los ciudadanos de nuestros tiempos( españa…incluida) tenemos unas preocupaciones, responsabilidades y sobretodo miedos que nos son inculcadas en gran parte desde que nacemos.
Pero lo más importante es aprender y aceptar de la historia y no esconder algunas de sus partes y de las causas pasadas cuyos efectos se vislumbran a dia de hoy cada vez de forma más drástica.
La senda de la humanidad ejemplar que hay que seguir ( planteada por los políticos elegidos por el pueblo ) actualmente es vergonzosa, de regresión a un punto muerto, de un avance nada claro en cuanto al mejoramiento y cumplimiento de los verdaderos valores como la verdad, la responsabilidad, la solidaridad y el no permitir un mundo de corrupción y cuyo control está bajo los intereses de los bancos centrales más importantes.
Enfin, solo hay que recordar que de vida solo hay una, que hay que tener mucha suerte al nacer, y basicamente que los motivos por los que los immigrantes han de migrar hacia los países desarrollados son causa de NUESTRAS acciones pasadas.
Si dejaramos de ver el mundo solo des de el “individuo” que somos, si supiéramos salir de nosotros y mirar hacia atrás y decir: -Vale, hasta aquí los hombres que vinieron antes que yo al mundo han dejado las cosas así. Ahora me toca reparar sus errores con el conocimiento que tengo.-
Si fuéramos humanos de verdad… si usaramos la razón, que nos distingue de todos los otros animales que no pueden dialogar para frenar su lucha de supervivencia fiera…. Ay! Que bonitas estarían la justicía y la responsabilidad si vivieran en este mundo.
Eso: que se vayan a su pueblo PARA IMPEDIR QUE NOSOTROS LES ROBEMOS TODAS LAS MATERIAS PRIMAS Y TODOS LOS BIENES CON LOS QUE NOSOTROS VIVIMOS DE CINE.
EL DÍA QUE LO HAGAN…QUE NO NOS PASE NADA. LA TIERRA ES DE TODOS…QUE QUITEN LAS FRONTERAS.
ES UNA PENA QUE LOS VENEZOLANOS QUE SE VAN AL EXTERIOR NO PUEDAN EJERCER ESTE SAGRADO DERECHO DEL HOMBRE A EXPRESARSE A TRAVES DEL VOTO QUE ES UNA HERRAMIENTA DE PODER. LA DESICION DE ELEGIR UN LIDERAZGO CUANDO EJERCEMOS EL VOTO ES UNA FORMA PACIFICA Y DE ALTO NIVEL EVOLUTIVO DE LA RAZA HUMANA LO CONTRARIO SERIA ANIMAL SALVAJE Y RETROGRADO. EN TODOS LOS PAISES DEBERIA EXISTIR EL EJERCICIO DE ESTE DERECHO ES UNO DE LOS MAS GRANDES FUNDAMENTOS DE LA LIBERTAD Y LA DEMOCRACIA ELECCIONES EN PRIMER GRADO PARA CARGOS PRESIDENCIALES, ESTADALES REGIONALES Y LOCALES QUE VIVAN LOS CONSEJOS COMUNALES Y LAS COMUNAS