Fronteras – Juan José Téllez

Familiar de una víctima de los crímenes de la dictadura argentina durante la lectura de las condenas (Armando Camino)

Aquello fue un mal tango, Malena. Los milicos torturaban a modo en la Escuela de Mecánica de la Armada y en otras cloacas de un Estado sin derechos mientras tu vieja libertad criolla huía a menudo hacia la Europa de Julio Cortázar. La picana no quebró nunca tu vieja dignidad gaucha, aunque la Junta Militar soñara con aniquilar hasta a los indiferentes. No desapareció la esperanza aunque desaparecieran los hijos y nietos de esas eternas mujeres de los pañuelos que cada jueves siguen desfilando en torno a la Plaza de Mayo, la plaza mayor de todos los meses justicieros aunque no necesariamente justicialistas, la glorieta de los años sin ellos pero con sus ideas a cuestas y el bulevar de los tiempos rotos, demandando respuestas y exigiendo justicia.

Allí, junto al mar a donde arrojaban a los disidentes desde los helicópteros de última generación, acaban de empapelar a doce de aquellos oficiales que volvieron sus armas contra el pueblo al que habían jurado defender. Ni sombra de arrepentimiento, su crimen de cuello blanco y de manos sucias, sigue utilizando la coartada de la patria, las palabras mayúsculas de los supremos intereses del Estado para justificar tanta masacre.

No llores por mí, Argentina. Qué envidia te tengo, desde el otro lado del océano, por empapelar a algunos de los entorchados como culpables de tanto malevaje, como responsables de haber dejado fané y descangayada a toda una nación. Lo ha hecho posible una reforma legal de Nestor Kichner, cuya esposa Cristina acaba de ganar las elecciones envuelta en su retrato, en el de Perón y en el de Evita.

Familiares de víctimas de la represión de la dictadura argentina celebran la condena a prisión por crímenes contra la humanidad a doce militares y policías (Víctor Caivano / AP)

En la patria de nuestros comunes amigos Manuel de Falla o de Rafael Alberti, jamás pudimos cantar no habrá más penas ni olvido. Y es que la amnistía fue amnesia y no logramos llevar hasta el banquillo a los del tomo y obligo, a los de nuestro propio cambalache de guerras civiles y posguerras peores. Incluso ahora el único juez que lo intentó habrá de sentarse en el banquillo por pretender investigar los secuestros de niños y la infamia del franquismo. Mientras no se cierren las viejas heridas, no podrán sanar las cicatrices. Un pasodoble –militar, por supuesto—nos sigue tangando la democracia en España.
Por @MERLINA_HAI

(10) Comentarios

  1. Magnífico Téllez

  2. Natalia

    Gracias !!!

  3. [...] No llores por mí [...]

  4. Pampa

    Magnífico texto, emotivo, visceral. Soy argentino y esta semana me he sentido orgulloso de esos pueblos nacidos a la vera del Río de la Plata, de ese Uruguay que empieza a dar pasos contra la impunidad, de esa Argentina que sigue condenando genocidas, de esas abuelas-madres e hijos… de esas luchas. En estos días más orgulloso que nunca me encanta decir a boca llena ¡SI, YO SOY DE A”Y”Á!…ojalá en estas tierras donde ahora vivo, veamos avances en este sentido… la derecha ha hecho su trabajo y la seudo izquierda ha vendido la memoria de sus muertos…pero seguiremos reclamando Justicia allá donde sea necesario, que no lo duden!

  5. [...] Seguir leyendo. [...]

  6. Emotivo tu texto, y me gustó el título ‘No llores por mi’. No, no es tiempo de llorar, aunque las lágrimas se reflejan en los ojos en momentos como estos. Es tiempo de seguir luchando, gritando los nombres de esos 30 mil para que siga haciendose justicia.
    Justicia por el pasado reciente, y debemos luchar por Justicia en el presente; donde los DD.HH siguen violandose en ambas orillas del Plata. Al compa Pampa le digo, lo de Uruguay está muy lejos de Justicia. Sí, algunos marchan presos, pero la Impunidad está viva, la Ley NO SE ANULA, es tan solo una careta. Yo, soy Oriental, nacida en Montevideo, y viví en Argentina gran parte de mi vida. De ambas orillas del río tengo mis desaparecidos, por los cuales aún no hay Justicia,(especialmente en Uruguay). Seguiremos pidiendo JUSTICIA. No están muertos ‘son memoria viva’

  7. [...] 31.10.2011 – Juan José Téllez Fuente: Periodismo Humano [...]

  8. [...] El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas tomaban el poder en Argentina, llevándose por delante el gobierno de Isabel Perón. Los siete años de dictadura, encabezada por Jorge Rafael Videla, supusieron la desaparición de 30.000 personas. Además, bajo la excusa de “recuperar el orden”, se llevaron a cabo detenciones ilegales y adopciones ilegales de menores, torturas, censura, se impuso el toque de queda… Un tribunal condenó la semana pasada a prisión a doce militares y policías por crímenes contra la humanidad. [...]

  9. [...] El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas tomaban el poder en Argentina, llevándose por delante el gobierno de Isabel Perón. Los siete años de dictadura, encabezada por Jorge Rafael Videla, supusieron la desaparición de 30.000 personas. Además, bajo la excusa de “recuperar el orden”, se llevaron a cabo detenciones ilegales y adopciones ilegales de menores, torturas, censura, se impuso el toque de queda… Un tribunal condenó la semana pasada a prisión a doce militares y policías por crímenes contra la humanidad. [...]

  10. aquí brindamos por las buenas noticias…

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