Fronteras – Juan José Téllez

Terrenos donde se va a construir en Valdevaqueros (José Ignacio Rebollo)

“Todos a defender Tarifa contra la mentira”, proclama Juan Andrés Gil, alcalde de dicha localidad gaditana. A su juicio, la Corporación que preside está desmontando las mentiras de los opositores al proyecto de urbanización frente a la paradisíaca ensenada Valdevaqueros. Hoy lunes 4 de junio, llegó a convocar una manifestación en la Plaza de Santa María de dicho municipio:  “La Playa de Valdevaqueros no va a sufrir ningún impacto, el parque no tendrá ningún perjuicio. Sólo se van a construir 120 metro de cada kilómetro cuadrado y siempre de la carretera hacia arriba. Vamos a obtener todo el terreno del parque desde la carretera a playa para uso y disfrute de todos, todo está bien hecho y 3000 parados de este pueblo nos demandan que lo defendamos con valentía”.

Lo curioso es que la Corporación de Tarifa, que reconoce seis millones de euros de deuda, se ha embarcado en una costosa campaña publicitaria para hacer valer esta operación urbanística del grupo GMT, al frente del cual figura el empresario sevillano Juan Muñoz, que representa a la Junta de Compensación de Valdevaqueros y que ha recibido hasta ahora todas las bendiciones institucionales. Frente al escándalo mediático que despertó el proyecto y que ha merecido un rechazo prácticamente unánime por parte de amplios sectores de la opinión pública y de la opinión publicada, el alcalde hace uso demagógico de la supuesta creación de puestos de trabajo y rechaza la hipótesis de que esta operación especulativa vaya a acabar con la gallina de los huevos de oro del turismo ecológico del que Tarifa vive fundamentalmente desde hace treinta años.

El mandatario tarifeño habla de tergiversación y asegura que el proyecto no sólo dará trabajo en la construcción sino en el mantenimiento del complejo y que también contribuirá a regenerar la playa y sus alrededores. ¿Cuál será el impacto de no menos de cuatro mil nuevos usuarios en Valdevaqueros, en el momento de máxima ocupación del hotel y de las viviendas previstas?

Sorprendidos por el impacto de este asunto en la opinión pública española, los representantes municipales de Tarifa se empeñaron en recalcar que se trata de construcciones de no más de dos alturas y que –por imperativo legal, claro– dejará para «uso público» el margen que existe desde la playa hasta la carretera nacional 340. En los últimos días, Juan Andrés Gil –quien a lo largo de su vida política ha pasado por el Partido Andalucista, Izquierda Unida, la formación localista TAIP y, en la actualidad, por el PP—ha multiplicado su presencia en los medios de comunicación, aunque dicho interés por su versión del proyecto no guarda relación con el hecho de que el promotor de este proyecto se encuentre casado con una popular comunicadora.

Ciberacción contra el proyecto

Frente a ello, los opositores a esta nueva suerte de Marina D´Or frente a esta reserva de la biosfera, patria silvestre del surf y del buceo, han convocado para mañana martes una ciberacción mundial como celebración del Día Mundial del Medio Ambiente y bajo las siguientes premisas:  “Uno de los últimos rincones vírgenes de la costa española está en peligro. El paraíso de Valdevaqueros, una bella playa perfecta para los amantes del windsurf, del kitesurf y de la naturaleza, va a caer víctima del ladrillo. Y es que el Gobierno municipal de Tarifa acaba de aprobar un plan urbanístico que contempla la construcción de 1.423 plazas hoteleras y 350 viviendas en esta zona de alto valor ecológico incluida en la Red 2000, catalogada como Reserva de la Biosfera por la Unesco y que linda con los parques naturales del Estrecho y de Los Alcornocales. Parece que nuestros gobernantes aún no han aprendido la lección de fiar nuestro desarrollo económico a un modelo de crecimiento basado en el ladrillo: una opción miope y cortoplacista que solo significa pan para hoy y hambre para mañana. El Alcalde de Tarifa acusa así a los ecologistas de “dañar las posibilidades económicas del pueblo”, como si llenar uno de sus más bellos parajes de cemento fuese algo beneficioso para el turismo. Los visitantes vienen a Tarifa a admirar parajes espectaculares como el de Valdevaqueros, no en busca de playas plagadas de edificios.

Por dichos motivos, a través de la red, se reclama que, a sabiendas de que “llenar nuestras costas de ladrillo nunca ha sido la solución para garantizar un crecimiento económico sostenible”, se firme una petición dirigida al propio alcalde “para que detenga este despropósito”.

“Cada correo enviado al Alcalde será recibido también por la Unesco y por la Delegación de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente en Cádiz, con el fin de que actúen frente a esta situación en el caso de que el Ayuntamiento de Tarifa se niegue a rectificar”.

El escándalo llega a Europa

Distintas organizaciones, como Ecologistas en Acción, Greenpeace, Agaden, Equo o Izquierda Unida –el único partido que se opuso al proyecto durante su debate en el ayuntamiento de Tarifa–, suman voluntades en contra de esta iniciativa que consideran más destructora que constructora  que afecta a 80.000 metros cuadrados de un perímetro total de 700.000. Hay muchos interrogantes al respecto, entre otros si los estudios que permitieron el planeamiento de 1991 siguen vigente y no han prescrito, tras la incorporación de dicho paraje a la Red Natura 2000 creado por la Unión Europea para dar protección a especies en peligro de extinción y a la creación del Parque Natural del Estrecho en 2003.

De entrada, Equo recurrirá al grupo de Los Verdes para llevar este asunto a la eurocámara mientras que el eurodiputado de Izquierda Unida, Willy Meyer, ha instado ya al Comisario Europeo de Medio Ambiente, el esloveno Janez Potocnik, a investigar este proyecto: “¿Apoya la Comisión Europea un proyecto urbanístico que, además de estar basado en los mismos parámetros de desarrollo que han llevado España a la dramática actual situación económica, puede conllevar la destrucción de un paraje natural de gran valor medioambiental, considerado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, y afectará a dos Parques Naturales de la Red Natura 2000?”. Ese es el texto de su pregunta, a tenor de que en la zona circundante a la parcela en donde va a construirse se encuentran alrededor de 50 especies animales protegidas. Según el Ayuntamiento tarifeño y el criterio inicial de la consejería de Medio Ambiente de la Junta, dicho enclave se encuentra fuera del parque natural del Estrecho y del Parque Natural de Los Alcornocales, a los que incumbe esa protección. Sin embargo, hay otras cuestiones importantes que dirimir al respecto: ¿de dónde sacarán el agua necesaria para abastecer a dicha promoción turística, en una zona en donde escasea y cuyo aprovechamiento abusivo podría perjudicar también a ambos parques? ¿Dónde desembocarán los emisarios y las depuradoras necesarias para dicha promoción? ¿Habrá que desdoblar la carretera nacional 340 para impedir el colapso de tráfico con esta sobrepoblación que vendría a añadirse a la saturación habitual de la zona?

“El proyecto cambiará para siempre y de manera irreversible una de los últimos rincones vírgenes del litoral español por lo que es imprescindible que se escuche y se dé voz a todos los ciudadanos y ciudadanas”, asegura el eurodiputado Meyer, quien considera que esta iniciativa viola claramente lo establecido en el Convenio de Aarhus, ratificado tanto por España como por la Unión Europea, en lo relativo a la participación ciudadana en aquellos proyectos que, como este caso, suponen cambios importantes y afecten de manera significativa al medio ambiente.

Pero hay más. La Comisión Europea está estudiando otra denuncia presentada en su día por Verdemar-Ecologistas en Acción por posibles infracciones a la ‘Directiva Hábitats’ en el Parque Natural del Estrecho, concretamente en la playa de Los Lances y en la duna móvil de Valdevaqueros, dado que las autoridades andaluzas y españolas no protegerían adecuadamente dicho paraje.

La sostenibilidad está en juego y la convivencia de dicho enclave con algunos de los vecinos ya presentes en la zona. Ese mismo colectivo ecologista, de hecho, denunció en su momento que el Gobierno central y el Ayuntamiento de Tarifa retirarón  “más de 30 metros de la cresta de la duna de Valdevaqueros hacia el interior, como medida de urgencia para abrir el acceso al poblado de Paloma Baja”, también en el término municipal de Tarifa.

Según dicha denuncia, “las arenas retiradas se están comercializando por empresas de polo de la zona”.  A su juicio, las distintas administraciones pretendieron luego “regenerar playas erosionadas de la Bahía de Algeciras como consecuencia de las ampliaciones portuarias, arena esta que se perderá en los próximos años como consecuencia de la erosión antrópica”.

Así, “aun solidarizándonos con los vecinos de Punta Paloma, creemos que estas dunas móviles son únicas en el Parque Natural del Estrecho y se deberían estudiar otros métodos para salvar la situación y, si hay que trasvasar arena de la duna, se debería hacer en la playa de Los Lances”, proponían como alternativa los ecologistas. Lo cierto es que el pasado 29 de mayo, la Comisión Europea dio entrada a dicha denuncia, bajo el compromiso de que “será examinada por los servicios de la comisión a la luz del Derecho de la Unión Europea aplicable en la materia”.

El pistoletazo de salida del proyecto se produjo cuando el PSOE gobernaba el Ayuntamiento tarifeño, en 2005, a partir de anteriores planeamientos que datan de 1991 y 1995 respectivamente, cuando se procedió a la aprobación del actual Plan General de Ordenación Urbana del complejo término de Tarifa. Ahora, tal y como ha precisado el consejero de Medio Ambiente de la Junta, Luis Planas, recién llegado a dicho departamento pero sin experiencia previa en dicho cometido que comparte con su especialización histórica en Agricultura y Pesca, será necesario realizar ahora un estudio de detalle. Habrá que ver como encaja todo este proyecto basado en una legislación urbanística obsoleta, dentro de la Ley de Ordenación Urbana de Andalucía (LOUA) de 2010, que entre otros supuestos prohibe la construcción de residenciales lejanos a los cascos urbanos.

Un plusmarquista del transfuguismo

Los primeros pasos públicos que se recuerdan de Gil se remontan a los años ochenta cuando respaldó públicamente la lucha legítima de un familiar suyo, el octogenario molinero Juan Gil Núñez, a cuyo molino de agua iba a poner fin un incocebible proyecto hidráulico que finalmente no se llevó a efecto. Resulta curioso que sea precisamente en dicho entorno donde vaya a levantarse este complejo claramente agresivo contra el medio por más que los promotores hablen de la baja densidad de la edificabilidad prevista, de 0,12 metros cuadrados, en una parcela situada en la sierra de Fates, entre la garganta de Las Piñas y la desembocadura del río del Valle, en el margen de la N-340 situado al otro lado de la línea de playa.

Al día de hoy, Juan Andrés Gil calca el perfil de su tocayo marbellí y su modelo de crecimiento urbanístico y de comportamiento municipal recuerda en gran medida a las del artífice de la intervención del ayuntamiento marbellí, aunque a menor escala, claro. En noviembre del pasado año, por ejemplo y poco después de ser elegido alcalde de Tarifa como cabeza de lista del PP, ya protagonizó su primer escándalo al otorgar por decreto un crédito a un banco del que es agente una empresa de su propiedad, de la que dejó de ser administrador único apenas dos días antes al ser sustituido por su esposa. Incluso militantes de su propio partido ya denunciaron antes el traspaso de 4.600 euros a una cuenta de la que era titular su hijo a partir de otra que esa misma formación reservaba para ingresar asignaciones procedentes del Ayuntamiento a una cuenta de un hijo suyo. Guerras internas, dijeron.

Pero no es la primera vez que Gil, de 56 años de edad, gobierna Tarifa. Titular de la discoteca Jaro, ya lo hizo en 1999 cuando tras haber militado en el Partido Andalucista salió elegido como único concejal de Izquierda Unida, con el respaldo del grupo localista Tarifa Agrupación Independiente Popular (TAIP) y del Partido Popular propiamente dicho. Claro que por el bastón de mando de la alcaldía malvendió los sufragios obtenidos por sus siglas y el prestigio que había acumulado durante la guerra del cable contra Red Eléctrica Española y que se zanjó con suculentas subvenciones a troche y moche. En ese mismo año, el solitario alcalde tarifeño junto con su predecesor, José Fuentes, concejal de TAIP, resultaron imputados en el caso Atlanterra. Se les imputaba por un supuesto delito de prevaricación y otro contra la ordenación del territorio al haber concedido licencias de obra para construir en terrenos no urbanizables en esa otra playa, otro antiguo edén de arena que se convirtió en un nuevo parque inmobiliario. Aunque ambos habrían obviado la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) de 1998 en la que se prohibía la concesión de licencias en esta zona del litoral, todo quedó en agua de borrajas. Los pisos ya estaban construidos y el TSJA consideró que su demolición provocaría un mal mayor para sus compradores, con lo que sacrificó como en tantos otros casos la ordenación territorial.

Lo cierto es que Gil volvió a presentarse a las elecciones en 2003, entonces como cabecera electoral de TAIP, y volvió a ganar. Aún hoy se enorgullece de contar con amigos y votantes en todas las formaciones por las que ha pasado.

Un empresario en los juzgados

También Juan Leocadio Muñoz Tamara, el empresario sevillano que auspicia el proyecto de Tarifa, ha pasado por un par de juzgados bajo supuestos de cohecho que hasta ahora no se han sustanciado mediante sentencia firme pero que han provocado tsunamis políticos en los dos municipios afectados. Primero, en el de Alhendín en Granada, donde el PP tuvo que expulsar a su alcalde José Guerrero y a otros tres concejales de dicha formación entre quienes figuraba Manuel Fernández, delegado de Urbanismo que llegó a ser detenido. Allí, la acusación que afectaba a Muñoz junto con su padre y su hermano estribaba en apañar un concurso urbanístico. Su segundo apuro judicial estalló en agosto de 2008, en San Roque, en Cádiz, donde operaba su otra firma Bahía Luz y que se vio envuelta en un escándalo que le costó el puesto al alcalde socialista José Vázquez y llevó a imputar a varios directivos de la empresa municipal Emroque, declarar al edil José Antonio Ledesma, de Unión por San Roque. En ese caso, se trataba de una empresa ajena a Tarje pero a la que también representa Juan Leocadio Muñoz Tamara en un caso que el ministerio público calificó como prevaricación, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias en relación con la construcción del parque Arroyo de Madre Vieja.

Los hechos relatados en el decreto de la fiscal se remontan al año 2004, cuando la empresa municipal Emroque recibió a coste cero una parcela municipal denominada C del área 021-SR (El Calvario) del Plan General de Ordenación Urbanística de San Roque (PGOU), con una superficie de 656,25 metros y una edificabilidad máxima de 1.132,01 metros cuadrados. La cesión fue acordada por la Corporación en pleno en noviembre de ese mismo año. El cambio de titularidad a favor de Emroque tenía como objetivo que la empresa pública construyese en ella viviendas de protección oficial en un plazo de cinco años. El acuerdo debía ser revertido -esto es, que volviese a manos del Ayuntamiento- en el caso de no cumplirse con este plazo. La parcela, según consta en el escrito de la fiscal, era producto de una segregación cuyas escrituras están registradas en marzo del año 2005. La fiscal dice en su escrito que dicha cesión fue legal, pero la supuesta ilegalidad se produce cuando, con posterioridad, se adjudica de manera directa a favor de Bahía Luz.

La fiscalía consideraba que existió trato de favor hacia Bahía Luz, que recibió de manera directa -sin concurso- una parcela que era propiedad de Emroque como contraprestación por construir el parque, también en suelo público. El suelo recibido tenía un valor inicial que superaba en algo más de 130.000 euros el precio que finalmente tuvo la construcción del parque.  Según el documento, la parcela objeto de dicha permuta, destinada originariamente a la construcción de viviendas protegidas, estaba valorada en 271.600 euros según la escritura fechada en marzo de 2005. Un mes después de escriturarse la parcela a nombre de Emroque, el gerente de la empresa municipal, Luis Crespo, cambió la valoración del suelo basándose en un nuevo uso previsto hasta los 120.547,73 euros contando para ello con el beneplácito del consistorio sanroqueño aunque según sus representantes tuvo que tratarse de un error. Sumamente caro para el municipio si se tiene en cuenta que tampoco constaba que la diferencia entre los valores inicial y el modificado hubiese revertido en las arcas municipales.

El proyecto de El Palmar

La firma Tarje, a través de otra empresa denominada Chival S.L., ya cuenta con una parcela en la cercana playa de El Palmar, en Vejer de la Frontera, en la que siguiendo los pasos infructuosos de Riera Marsá, de 2004, lleva tres años empeñándose en construir un hotel que aún no ha logrado financiar y que podría también dar al traste definitivamente con el actual paisaje de dicho litoral. En ese caso, lo previsto estriba en la construcción de este nuevo complejo hotelero con 680 habitaciones, pero todos los indicios apuntan a que algunos de sus fondos se habrían visto afectados por los activos tóxicos de Bankia.

Tarje es una de las firmas reunidas en torno a GMT Grupo, cuyos orígenes se remontan en ambos casos al año 1964, cuando inician su actividad constructora en torno a un grupo de técnicos que logran poner en marcha una entidad eminentemente inmobiliaria, como puede verse en su web, pero que “abarca el ciclo completo del producto desde el desarrollo urbanístico del suelo, Ingeniería, Construcción, Comercialización y Servicios, ofreciendo en todos los casos un servicio integral y profesional que tiene como objetivo aportar valor al producto que se desarrolla o gestiona”. En la actualidad, declaran un capital social de 12.878.334 € con fondos propios que se elevan a 63.383.097 €, aunque los contenidos de esa página electrónica no se renuevan desde hace tres años.

Hoy por hoy, el grupo Tarje está compuesto por las sociedades Tarol SA, Tarje SA, Constructora Tres-Trar SA, Tinol S.A.Tamal SA -dedicada a la maquinaria de construcción, Tinol SA -empresa de gestión administrativa- y la promotora Chival SL. Su presencia empresarial se asienta desde Madrid a Sevilla capital, Bollullos de la Mitación, así como las provincias de Granada y Cádiz.

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El marido de Ana Rosa quiere hacer 350 viviendas y 1400 plazas de hotel en el paraíso de Valdevaqueros en Tarifa

29.05.2012 · periodismohumano

A pesar de  la rápida movilización de miles de ciudadanos en las redes sociales el proyecto ha sido aprobado, PP, PSOE, PA han votado a favor. Abstención de ULT y el único voto en contra de IU. La paradisíaca playa de Valdevaqueros en Tarifa, Cádiz, pasará a ser el objeto del Plan Parcial SL1 aprobado el martes 29 y que permitirá la construción de 1.400 plazas hoteleras y 350 viviendas en este territorio prácticamente virgen  y bien conocido por los aficionados al windsurf. El espacio de 700.000 m. cuadrados se encuentra entre el Parque Natural del Estrecho y el Parque de Los Alcornocales y será urbanizado por Juan Muñoz, marido de Ana Rosa Quintana.

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(14) Comentarios

  1. Juan Clavero

    Magnífico artículo de JJ Téllez, como siempre da en el clavo del despropósito que supone este proyecto y de todos sus antecedentes políticos-económicos-corruptelas…

  2. Oliver

    Hola podemos utilizar Nettingpoint para organizarnos y buscar financiación. Detengamos la especulación en Valdevaqueros. Por ejemplo hay un grupo [ DELIA Defensa del Litoral Andaluz ] que ya está creando propuestas; participa tomando decisiones de forma colectiva y democrática. Espero que pueda resultar útil.
    un saludo amig@s
    http://www.nettingpoint.com/es/Asociaciones/Show/333

  3. [...] La batalla de Valdevaqueros centra el Día del Medio Ambiente [...]

  4. [...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos La batalla de Valdevaqueros centra el Día del Medio Ambiente tellez.periodismohumano.com/2012/06/04/la-batalla-de-vald…  por euplinio hace [...]

  5. Mery

    Si se realiza una campaña de recogida de firmas contra este plan urbanísitico, me gustaría enterarme para poder contribuir. Vivo en Málaga y no se de que otra manera puedo apoyar la causa.

  6. Juan

    Si se va a hacer de la carretera hacia arriba, no tocará la playa ni alrededores. No se que problema hay entonces. Lo unico que hay que vigilar es que se construya con cabeza sin alta densidad y con vegetación. He visto multitud de playas paradisiacas (ejemplo en Portugal) con urbanizaciones cercanas y estan mil veces mejor conservadas que Valdevaqueros. Lo único que cambiará será el público que acceda a la playa.

  7. Juan José Téllez

    Juan, ¿de dónde va a sacarse el agua para la urbanización? ¿cómo afectará la construcción de la red de viales y el necesario desdoblamiento de la carretera Nacional 340 a ese entorno? ¿Dónde irán situados los emisarios submarinos y las depuradoras de fecales para esa repentina sobrepoblación de la zona? Nadie ha hablado, como pretende el Ayuntamiento, de que vaya a asfaltarse la playa. Pero hay muchas otras formas de acabar con ella. Al menos, esa es mi humilde opinión.

  8. Concepción Fuentes

    No aprenderemos nunca. Nuevamente ladrillos y más ladrillos.

  9. Antonio Chaves

    Que ramillete de artistas, hermano Téllez. Hay tanta injusticia que a los ciudadanos nos faltan horas del día para acudir a tanto desaguisado. ¡¡Andaluces levantaos ….. que decía Blas Infante.

  10. Rebeca

    Muy bueno el artículo. Saludos.

  11. Diego

    Gracias por el artículo Sr. Téllez

    Hay que parar este nuevo sin sentido de otro filántropo que hace estas cosas para que la gente de su pueblo tenga trabajo, ¡qué gran argumento!

    A galopar, a galopar…

  12. Belisa en su jardín

    Antes de empezar a expresar mi humilde opinión quiero que quede claro que pienso que el alcalde es un impresentable y que no creo en los políticos sean del partido que sean. Cuando me enteré del proyecto me indigné como todos y como tuve la oportunidad de hablar con una persona de la corporación le trasladé mis recelos. Esta persona lo primero que me dijo es que lo aprobado en el pleno no era otra cosa que la regulación de los terrenos de las viviendas y negocios que actualmente ocupan la zona. Cosa que no veo mal porque todos debemos regirnos por la legalidad. Después le hablé de todo lo que conllevaba el proyecto en relación a residuos y demás, esta persona me dijo que se habían hecho los estudios de impacto medio ambientales que la ley obligaba( aprobados por la JUnta de Andalucía); y por último, le pregunté si esos miles de empleos iban a repercutir en los tarifeños ya que aunque nos pese no tienen la formación adecuada, en idiomas y demás, necesarias para acceder a estos empleos, a lo que me contestó que el Ayto. invertiría en formación durante estos cinco o seis años que se supone tardaría el proyecto en materializarse.
    Lo siento, pero a mí me convenció. Yo estoy de acuerdo siempre y cuando se sea riguroso con la legalidad y exista un celo extremo por ser el entorno el que es, pero además porque son los tarifeños los que están a favor y creo que son los primeros que aman su tierra.

    Un saludo

  13. antonio

    Esta claro, no van a parar nunca.Claro que… si ellos son nuestro grano en el culo, no nos dejan eleccion.!TENEMOS QUE SER LA FISTULA¡.Hay que seguir luchando,firmas,web. No debemos parar,¿VALE?. Un saludo y mucho animo desde albacete.

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